Morirnos

Morirnos

publicado en: Artículos de opinión, Igualdad - ALEAS | 0
Consejo (25)
María Román, Coordinadora de Igualdad-ALEAS IU Jerez

Al sentarme para escribir este artículo, me ha dado por buscar entre mis carpetas y releer lo que otras compañeras y yo, hace justamente un año, quisimos manifestar este mismo día. No produce cansancio, eso queda bastante lejos, pero sí desazón y tristeza ver que mucho de lo escrito entonces podría leerse hoy, en 2015, sin ningún viso de tiempo pasado. Me han venido las ganas de dar el mismo texto, y ver si una tonta desvergüenza formal servía algo mejor para llamar la atención sobre otra mucho más grave que no se enfrenta como se debiera y sigue cobrándose vidas. Porque no sé qué es lo que no se entiende para que, tanto de todas estas palabras escritas como de la brutal verdad que manifiesta cada una de las mujeres asesinadas, no se tomen responsabilidades en forma de verdadera prevención, sensibilización y actuación. Digamos, para producir verdad más allá de esos discursos aparentemente bienintencionados, pero malavenidos, por parte de nuestro gobierno.

Que “la libertad no se regala, se conquista” es una cita cargada de valor, pero igualmente cruda si sirve para delegar un derecho y una obligación de todos y todas como una conquista personal a un nombre de mujer minado por miedo y dolor. Porque esto precisamente es lo que ocurre día a día y se presenta en la televisión como una cifra más.

Dice la Macroencuesta oficial «Violencia contra la Mujer 2015» que en España el 10% de las mujeres de más de 16 años ha sufrido violencia física, un 25 % violencia psicológica de control, un 22 % violencia psicológica emocional, un 8 % violencia sexual (la mitad antes de los 15 años) y un 11 % violencia económica. Revela que solo el 45 % de las víctimas acudieron a servicios de asistencia médica, psicológica, jurídica o social, y que un 29 % la denunciaron, de las que un 21 % retiró luego la denuncia. Estoy copiando datos. Un simple recorrido por el índice (sí, índice) del Informe Sombra de la Plataforma CEDAW Sombra (compuesta por más de 250 organizaciones feministas, de cooperación internacional y de derechos humanos) sobre la aplicación de la Convención de 2009 a 2013, que presentó al Comité para la Eliminación de toda forma de Discriminación Contra las Mujeres de las Naciones Unidas (CEDAW), ofrece el amplio panorama del retroceso que en España enfrentan las mujeres en materia de igualdad durante los últimos años. Si echan un vistazo a las conclusiones a las que llega el Comité en julio de este año, las preocupaciones son contundentes. Estas se dirigen (por destacar solo algunas) a la eliminación del Ministerio de Igualdad y a la sustitución del Instituto de la Mujer por el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, que han afectado y afectan a la formulación y aplicación efectiva de políticas en materia de género; a “la falta de una estrategia de igualdad de género coherente en el plano nacional y la insuficiente coordinación institucionalizada y sistemática entre las comunidades autónomas y la Administración central, así como la reducción de las competencias de las autoridades locales en materia de igualdad de género y violencia de género en virtud de la enmienda, mediante la Ley núm. 27/2013, del artículo 27 de la Ley núm. 7/1985 reguladora de las Bases del Régimen Local”; como también la estrecha cooperación entre el Consejo de Participación de la Mujer y «las organizaciones de la sociedad civil que se ocupan de las cuestiones de la mujer», entre otras. Porque este año, que no se nos olvide, la ONU suspendió a España en materia de igualdad de género.

Sobre los datos oficiales públicos también hay que señalar un matiz bastante importante: las mujeres asesinadas por hombres con los que no mantienen una relación afectiva no son consideradas víctimas de violencia de género. Es decir, aquellas mujeres que se dedican a la prostitución y son asesinadas por un cliente, las que son asesinadas por un hijo o por un hermano, las víctimas indirectas (parejas actuales, familiares…)… quedan fuera de lo que debería ser el informe más completo sobre víctimas de violencia machista.

Hablemos de feminicidio, el asesinato de mujeres por el solo hecho de ser mujeres, y llevémoslo a nuestras instituciones y trabajemos de forma efectiva contra la realidad patriarcal que sufrimos. Hagamos justicia a quienes sufren radicalmente esta violencia. A las 48 mujeres asesinadas en España en lo que va de año según estas cifras oficiales, se revelan los 93 feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres que registra la red feminicidio.net.

Necesitamos de una modificación de la Ley Orgánica 1/2004 para incluir todas las formas de violencia de género, no solo las del ámbito familiar: la violencia sexual, económica, la prostitución… Demos respuesta institucional al número real de víctimas. Y sí, un Pacto de Estado para abordar lo que es una cuestión de Estado.

A nivel local, en nuestro espacio inmediato, espero que esa voluntad expresada en la constitución de una Delegación de Igualdad se traduzca en capacidad y solvencia, presupuestaria y humana, para enfrentar un problema de todas y de todos, que tiende a crecer y que necesita más que nunca de mucha educación, de mucha sensibilización, formación y cooperación.

Violencia es “morirnos”, cuando nos están “matando”.